La Lumen Gentium: Luz que ilumina la Educación en Cali
La historia de la Fundación Universitaria Católica Lumen Gentium es una crónica de esfuerzo persistente, vocación educativa y compromiso pastoral. Lo que hoy conocemos como UNICATÓLICA nació de una modesta iniciativa que, con el tiempo, se transformó en un pilar de la educación superior en Cali, con una formación integral basada en la dignidad humana y los derechos humanos.
Entre el año 1979 y 1985 cuando la Arquidiócesis de Cali fundó el Instituto de Catequesis en el barrio San Antonio, en una aula de la escuela Luis Adriano Díaz, la Hermana Estela Henao dirigía la formación de catequistas y profesores de religión. Cuando la demanda comenzó a crecer rápidamente se necesitaba un espacio más grande llevándolos a trasladarse en la Avenida Roosevelt y luego al barrio El Guabal, consolidándose como un referente en la pedagogía catequética.
El instituto adoptó el nombre “Lumen Gentium”, en alusión a la Constitución Dogmática del Concilio Vaticano II, que iluminaba la misión de la Iglesia en el mundo moderno. Por su parte la Hermana Estela recuerda: “Queríamos ser luz para la Iglesia de Cali y las comunidades eclesiales del Valle del Cauca”.
En 1988, Monseñor Pedro Rubiano Sáenz, arzobispo de Cali de la época, le encomendó a la Hermana Estela la coordinación de la pastoral educativa arquidiocesana; junto con el padre Orlando Gómez, fortalecieron la Asociación Católica de Profesores de Religión y lograron el respaldo de la Secretaría de Educación para certificar y escalar a los docentes de religión. Es así como el 30 de septiembre de 1991, el Instituto Superior Lumen Gentium obtuvo el reconocimiento canónico mediante el Decreto Eclesiástico No. 429. A partir de 1992, amplió su oferta académica con formación para el diaconado permanente, cursos para religiosos jóvenes y capacitación en pastoral catequética.
La Doctora Dora Eugenia Tobar, docente pionera, evoca aquellos días: “El instituto surgió porque la gente misma nos pedía hablar de Dios, profundizar en la fe con rigor académico y científico”.
El crecimiento del instituto llevó a la necesidad de ofrecer una licenciatura. En 1995, el padre Orlando Gómez, rector en ese momento, propuso la creación de una universidad arquidiocesana y con el apoyo de Monseñor Pedro Rubiano Sáenz, se gestionó un convenio con la Fundación Universitaria Católica de Oriente para garantizar la continuidad académica de los estudiantes.
El Sueño de Monseñor Isaías Duarte Cancino
El rumbo del instituto cambió con la llegada de Monseñor Isaías Duarte Cancino a la Arquidiócesis de Cali, quien con una visión clara de inclusión social, impulsó la transformación del instituto en la Fundación Universitaria Católica Lumen Gentium. Consciente de las barreras económicas que enfrentan muchos jóvenes, Monseñor Duarte gestionó el respaldo del Ministerio de Educación y del ICFES, asegurando la legalización del proyecto en la sede de Pance, el cual fue puesto al servicio de la comunidad el 19 de marzo de 1996; posteriormente se abrieron otros campus en Meléndez, Alfonso López, Compartir, Centro, Yumbo y Jamundí.
La universidad inició con la Facultad de Educación, ofreciendo licenciaturas en Filosofía y Ciencias Religiosas, y en Derechos Humanos, área en la que Monseñor Duarte tenía un fuerte compromiso. Más tarde se sumaron licenciaturas en Informática Educativa y Preescolar, además de cursos de cualificación docente en diversas regiones del Valle del Cauca.
Presente y futuro de UNICATÓLICA.
Hoy, la Fundación Universitaria Católica Lumen Gentium es una institución de referencia en el suroccidente colombiano, siendo un modelo educativo centrado en la dignidad humana, la responsabilidad social y la excelencia académica, UNICATÓLICA continúa expandiendo su impacto en la comunidad con cuatro sedes en Cali (Pance, Meléndez, Centro y Alfonzo López) y una en el municipio de Yumbo. UNICATÓLICA, cuenta en la actualidad con 17 pregrados y 7 posgrados.
El padre William Correa, actual rector de la universidad, testigo del crecimiento institucional, destaca que: “Esta universidad está llamada a ser el foco de reflexión de la Iglesia en Cali, pues la educación es nuestra mejor herramienta para transformar la sociedad”.
